Tuesday, August 2, 2016

¿Ahora el turno es para Airbnb en Colombia?

Vuelve y juega. Primero fue (y sigue siendo) la discusión entre los taxistas con Uber, y ahora Cotelco está dando la pelea contra Airbnb en Colombia. Dicha empresa, brinda el servicio de alojamiento por tiempos cortos en hogares particulares. Empezó hace 7 años en San Francisco, y ahora tiene más de 100 millones de usuarios y está operando en 190 países del mundo, con más de 1 millón de lugares en 34 mil ciudades.

El mercado tradicional de alojamiento (hoteles y hostales), tiene en ese tipo de plataformas un gran competidor. Pero al igual que en el transporte y el mundo audiovisual, las condiciones de competencia son muy diferentes: el pago de impuestos, de permisos y demás reglas de operación sectoriales hacen que los establecidos tengan que competir sin igualdad de condiciones con esos nuevos servicios.

La solución, como en Uber, no es cerrar ese tipo de servicios. Es un servicio altamente demandado. A la gente le gusta. Lo que hay que hacer es velar por que todos puedan competir. Y eso implica por un lado que la hotelería “tradicional” piense qué está haciendo mal o cómo mejorar su servicio, y pensar en un equilibrio entre bajarle las cargas para competir con los Airbnb del mundo, y regular a estos últimos.

En NoruegaTorontoVancouver, se está analizando si se regula o no. ¿Qué se regularía? temas como salubridad, accesibilidad,  seguridad e incluso discriminación se deberían tener en cuenta.
A nivel de impuestos ya se han visto casos de regulación como en Japón,  ParisChicago(cuenta donde se paga un impuesto del 4% a cada servicio para los servicios de personas sin hogar, más un cobro de 60 dólares a cada dirección de Chicago registrada en la plataforma, y una licencia de 10 mil dólares para que pueda operar en la ciudad),  y Los Ángeles. En San Francisco se exige  un registro de alojamientos registrados en la plataforma a las autoridades locales y hay otros intentos como en Barcelona.  

También hay que analizar cómo prevenir que los que ponen sus propiedades no alquilen la totalidad de su apartamento, o no lo hagan por tiempos largos.  

¿Cuáles son los intereses para regular? Por un lado, el hotelería tradicional quiere competir en igualdad de condiciones. Y por el otro, las ciudades tienen un interés de recolectar impuestos sobre esas plataformas (o no perder recaudo), y de mirar el impacto que éstas tienen en el mercado inmobiliario (como lo están pidiendo senadores en Estados Unidos).  

TODO ES DATA.

Para regular la economía digital tenemos un gran reto. No se puede regular lo que uno no conoce. Y quien lo conoce, y muy muy bien, son las plataformas. Ellos son los que tienen el insumo para una buena regulación: los datos.

Es indispensable que las plataformas ayuden a los reguladores para tener insumos para una buena política pública. Sin esos datos, cualquier análisis de impacto normativo se queda corto.

Pero lo que no se puede hacer es regular la economía digital sin ese análisis. En ningún sector.